EL JUICIO FINAL

La Biblia habla de un juicio, durante el cual entregaremos cuentas a Cristo, de todas las obras que hemos hecho en esta vida sean buenas o sean malas (2 Corintios :10). La humanidad entera vive toda su vida a su manera creyendo que, al final cuando entregue el cuerpo y su espíritu sea libre, irá a un lugar que Dios le tiene reservado. Pero nunca saca cuenta de si la vida que vivió agradó a Dios o no. Satanás a engañado al mundo, haciéndole creer que puede vivir como quiera, y que Dios siempre le recibirá en sus morada eternas. ¿Pero es esto cierto?
La verdad es que todos tendremos que pasar por el juicio de Cristo (Romanos 14:10), y allí nuestra vida será expuesta, de principio a fin.
Claro que para algunos el juicio comienza antes, desde su vida en la carne, y la sentencia es condenación: Estos no pasarán por el juicio del tribunal de Cristo. ¿Quienes son estos que han sido condenados en vida? Los que nunca le recibieron, ni creyeron en Él. Est es lo que dice Marcos 16:16. El que creyere y fuere bautizado será salvo, mas el que no creyere será condenado. De tal manera que el que no cree no necesita pasar por el juicio, ya ha sido condenado.
¿Entonces, para quien es el juicio? Trataremos de responder eso, seguidamente.

EL RETORNO DE JESÚS: El Señor ha prometido regresar a la tierra, y ciertamente estamos esperando su regreso. ¿Pero será esto totalmente bueno? Quizá si, quizá no, eso depende de lo que hayamos hecho con nuestra vida. Cuando Jesús vuelva vendrá a buscar a su iglesia... y a juzgarla.
El capítulo 25 de Mateo habla de esto. Y tenemos que entender que es el Señor Jesús tratando con la iglesia. Lo primero que tenemos que entender es que esta porción de la palabra se refiere al regreso del Señor. Allí dice:  Cuando el Hijo del Hombre venga en Su Gloria, y todos los santos ángeles con Él, entonces se sentará en Su Trono de Gloria. Luego que el Señor se sienta en su trono de gloria, inicia el juicio. En ese momento es cuando aparta a unos a un lado y a otros a otro. A las ovejas las pone a la derecha, y a los cabritos a su izquierda. Las ovejas son las que hicieron lo bueno, y los cabritos los que hicieron lo malo. Este juicio está basado en al amor. Los que amaron son ovejas, los que no amaron son cabritos. Los que ayudaron a sus hermano en la necesidad, los que dieron de comer, los que albergaron a un necesitado, los que visitaron a  enfermos y encarcelados son ovejas. Los que no hicieron esto, son cabritos.
El misterio acá es que el Señor dice: De cierto os digo que en cuanto lo hicistéis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mi me lo hicistéis. ¿Por que dio el Señor esto? Porque se trata de la iglesia, es decir su cuerpo. El que ayudaba a uno más pequeño, a él se lo hacía, porque es su cuerpo. Cada uno de ellos está en su cuerpo, por lo tanto es el mismo Cristo. Cuando no ayudaban a uno  de sus hermanitos más pequeños, a él no se lo hacían. La razón es la misma porque es su cuerpo.


EL JUICIO ES A LA IGLESIA: Como hemos explicado¿o atrás lo repetiremos de nuevo acá. 1.- El juicio no es al mundo, porque el mundo no le recibió. El que no cree en él ya ha sido condenado, de tal manera que para que necesita un juicio. El juicio ya está dado. 2.- El juicio es a la iglesia, porque será juzgada según el amor que haya dado, o no haya dado. Pedro escribió:  Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entrometerse en lo ajeno; pero su alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. Porque es tiempo que el juicio comience por la casa de Dios.  Pedro dice acá que el juicio se iniciará por la casa de Dios. Podemos interpretar acá que la casa de Dios son sus santos, de la casa de Israel y de la iglesia en general. Pero aún añade algo peor:. ¿Cual será el fin de los que no obedecen al evangelio? Es ilógico pensar que estas palabras son para el mundo, porque ellos no obedecen al evangelio. Esto se refiere a la iglesia, quienes conociendo el evangelio no lo obedecen. Luego Pedro añade algo que debe preocupar el cristiano responsable: El justo con dificultad se salva. Fíjese que este texto está después del juicio, de tal manera que el cristiano, también llamado justo, tendrá problemas para alcanzar su salvación. ¿Por que? Bueno, porque quizá le cueste mucho pasar la prueba del amor que está en Mateo 25.
Esto que afirmamos acá lo respaldan dos lecturas importantes. Una está en Daniel 12: 2. Allí dice: Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Esta situación coincide con lo que hemos expuesto anteriormente, Los que serán despertados son los que han muerto en Cristo. Fíjese que dice que muchos serán despertado. No dice todos, sino muchos. ¿Por que? Porque en la venida de Cristo sólo será despertada la iglesia, porque los impíos resucitarán cuando vayan a entrar al lago que arde con fuego y con azufre. Esto lo corrobora Isaías 26. Allí dice: Muertos son, no vivirán; han fallecido, no resucitarán; porque los castigaste, y destruiste y deshiciste todo su recuerdo (Isaías 26:14). Estos que no resucitarán son los impíos, por causa de su pecado. Pero la iglesia si resucitará. Isaías dice: Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. !! Despertad y cantad, moradores del polvo porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos (Isaías 26:19). Entonces en el momento en que venga Jesús sólo resucitará la iglesia, pero unos lo harán para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.
El Señor Jesús dijo algo semejante: No os maravilléis de esto; porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo a resurrección de condenación (Juan 5:28,29).
Usted podría decir que estos que vana resurrección de condenación son los impíos en la segunda resurrección. Pero como podría ser esto así? si esta hablando de que oirán su voz. La Biblia menciona sólo una vez en que el Señor voceará, es decir se oirá su voz, y esto es en su segunda venida. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos resucitarán primero... (1 Tesalonicenses 4: 19).
En consecuencia, la segunda venida de Cristo significará el desarrollo del juicio para la iglesia, durante el cual seremos juzgados todos según el amor que hayamos dado, o dejado de dar.
Estas preparado? ¿Quieres estar en los que son puestos del lado derecho? Entonces ama a los pequeñitos del Señor. Ayúdalos en sus necesidades. Socórrelos, dales de comer, vístelos, visítalos y albergalos en tu casa. Así tendrá amplia entrada en el reino de los cielos. 

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