miércoles, 11 de enero de 2012

¿HAY ALGUNA DIFERENCIA ENTRE EL ARREBATAMIENTO Y LA SEGUNDA VENIDA?


¿Existe diferencia entre la segundo venida y el arrebatamiento, como algunos, digo la mayoría, predican por allí?
Por esto mismo, porque algunos enseñan, que estos sucesos son diferentes y están espaciados en el tiempo, creo que conviene averiguarlo. Y esto es lo que haremos, si DIOS permite.
Aunque la Biblia menciona algunos arrebatamientos previos al mayor de todos, aquellos no los tocaremos porque resultan intrascendentes, con relación al tema que queremos tocar ahora. Es decir, si el arrebatamiento y la segunda venida son eventos diferentes.
La iglesia cristiana evangélica, en su mayoría (más de un 90%) tiene como fundamento doctrinal hacia el tiempo del fin, que le iglesia será llevada antes de la gran tribulación hacia los aposentos eternos, y luego que el anticristo haya sido quitado del medio, entonces regresara a la tierra a gobernar con Jesús, eso sí antes está la salvación de Israel. Esto lo hace aún más enredado, porque pareciera que el Señor prepara no una segunda venida, sino hasta tres y cuatro. Quienes predican esto, para darle sustancia a sus planteamientos, hablan de varios arrebatamientos, como por ejemplo el de Felipe (Hechos 8:39), y el de Pablo (2 Co 12:2). Es, en consecuencia la intención que, al hablar de muchos arrebatamientos, se trata de desvalorizar el arrebatamiento supremo, y colocarlo como uno más, dejando la puerta abierta para inducir a creer en otros arrebatamientos sucesivos, que estarían ocurriendo en el futuro.
Realmente no existen versículos bíblicos que puedan sostener por mucho tiempo la teoría del arrebatamiento previo a la gran tribulación, pero si existen muchos que sostienen que el arrebatamiento supremo será posterior al gobierno del anticristo, tiempo durante el cual será la gran tribulación. Por ejemplo citamos a 2 Tes 2: 1-4 que dice que: Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos,  que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. Según desarrolla Pablo su disertación, el día del Señor (no confunda con el día de la ira de Dios. Este término se refiere exclusivamente al día del regreso del Señor Jesús) ocurrirá después de que ocurra la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición. Éste individuo no podría ser otro sino el que Juan llama el anticristo (1 Juan 2.18), quien hará uso de todo el poder que la primera bestia le da (Ap 13:) para entronarse como Dios. El hombre de pecado, y el hijo de perdición son los calificativos que Pablo tenia a la mano para describir a tal individuo, dado que no teniendo un nombre propio por el cual mencionarle, prefirió darle a conocer por sus acciones y naturaleza. Jesús, según Pablo enseñó,  vendrá después que el hijo de perdición haya desarrollado todo su accionar sobre la tierra.
Hay una palabra en el texto citado arriba que aún añade mayor información a nuestra investigación. Esta se encuentra en la porción que dice Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo. La palabra a la que me refiero es venida, la cual en el griego original se escribe como parusía. Este término parece mencionado otras 12 veces más, ligadas con el retorno de Jesús. La definición más ajustada de parusía  es, además de venida, presencia.
Tratemos entonces de ver que nos dicen los versículos que hablan de su parusía, es decir su próxima presencia, cuando sea su venida.
LOS DISCÍPULOS PREGUNTAN: Los primeros que estuvieron interesados, en la venida del Señor, fueron sus discípulos, quienes le preguntaron: <… dinos cuándo serán estas cosas, y que señal habrá de tu venida, y del fin del siglo> (Mateo 24:3) El término usado es parusía.  
EL ORDEN ES IMPORTANTE: Pablo también usa la palabra parusía en 1 Corintios 15:23 que dice . Venida acá es parusía. Es decir entonces que en la venida, cuando haga presencia, los que son de Cristo han de resucitar. Los que son de Cristo que estén muertos al momento de Su Presencia, porque el resto, es decir los que estén vivos, solo ascenderán después de los que resuciten (1 Tes 4:13-18), y camino al cielo sus cuerpos serán transformados, pasando del cuerpo de la humillación (en carne con concupiscencia) al cuerpo de la gloria suya (Fil 3:20,21). Seremos semejantes a Él cuando le veamos (1 Juan 3:2-3).
PRESENTAR EL TRABAJO HECHO: Supongo que cada pastor, encargado de iglesia, deberá presentar a Dios a todos aquellos que le fueron entregados a su cargo. Pablo dijo que en la venida del Señor (en la parusía, es decir en Su Presencia) el mostraría lo que es su gloria personal que son sus fieles. Él dijo esto: En su venida habrá que entregar cuenta, sobre los demás que fueron entregados en custodia.
LOS QUE HAYAN QUEDADO HASTA SU VENIDA: Estos versículos los usamos anteriormente, pero ahora los tomaremos prestados nuevamente para tocar el punto de su venida. En 1 Tes 4:15 dijo Pablo: Venida acá es parusía, o Presencia. El acto de la Presencia del Señor es único, no encontrándose otro más, diferente a éste, en otro momento. Al momento de su Presencia de nuevo en la tierra, los muertos resucitarán y los que hayan quedado ascenderán después.
EL RETORNO DEL SEÑOR: Este es el versículo más claro de todos, en cuanto a despejar las dudas acerca de lo que significa el regreso de Jesucristo, a la tierra. Pablo escribió: (2 Tesalonicenses 2:1) La venida del Señor Jesús y la reunión de su pueblo con él son un mismo evento. No será antes, ni tampoco después.
EL GALARDÓN: Pablo dijo que el galardón le sería entregado “en aquel día” , y también a todos los que aguardan su venida, es decir los que aman Su Presencia. El escribió: En ese momento Pablo le estaba diciendo a Timoteo que ya el estaba envejecido y el tiempo de morir estaba cerca, y que lo que le quedaba por delante era esperar “la corona de justicia”, lo cual según él le sería entregada en “aquel día”. Él no aclaró cuando era aquel día, pero si dio a entender que sería después, o en, su venida. Nunca antes. Sin embargo el estudio cuidadoso de la Palabra nos ayuda a entender cuando será este momento. Mateo 25:31-45 nos enseña cuando será este momento: Los que quedan a la derecha son los recompensados, en cambio que los que ubicaron a la izquierda son los desechados.
EL JUICIO: En 2 Timoteo 4:1 Pablo habló del juicio en su venida. El dijo: . La palabra usada acá para manifestación no es parusía, sino epifanía, la cual sólo significa venida, en tanto que parusía incluye en el término venida, también presencia, como ya hemos dicho. Sin embargo el término es categórico al señalar que en su venida será el juicio. Sin embargo notemos acá dos momentos. El juicio a lo vivos que será hecho en Su Manifestación, y el juicio a los muertos que será en Su Reino. Esta es una de los aspectos que menos se ha entendido, en la iglesia. Podemos distinguir dos juicios. Uno, el primero, que será para la casa de Dios según enseño Pedro:< Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?> 1 Pedro 4:17. Este juicio se llevará a cabo una vez que el Señor determine Su Presencia en la tierra. Daniel escribió acerca de esto cuando dijo: (Daniel 12:2) Este momento, en el que algunos serán rechazados y otro aceptados dijo Daniel que sería posterior “al tiempo de angustia” (la misma gran tribulación de la que habló el Señor en Mateo 24:21). Pablo citó esto en Romanos 2: 5-8 donde dice:  El otro juicio es para los que no están escritos en el libro de la vida, como dice en Apocalipsis 20: 4-5. Los decapitados de Apocalipsis 20:4 no representan literalmente a gentes a quienes se les ha cortado la cabeza, sino a todos aquellos que vivieron la gran tribulación, y la soportaron y nunca negaron al Señor de la gloria. Son los que no formaron parte de la apostasía (2 Tes 2: 3), ni se dejaron marcar a fin de poder comer, o e gozar de los beneficios del antiCristo. Estos son los resucitados vestidos de Apocalipsis 7:9-17. Pero los que se dejaron marcar, y adoraron a la bestia, no resucitaron sino que tuvieron que esperar a los mil años. La Biblia no habla de una segunda resurrección, sino de la primera. Al decir primera se infiere que luego habrá otra. El problema para entender acá, es que la resurrección en sí misma no significa una victoria definitiva. En el caso de la primera resurrección los que resucitan irán a un juicio, y algunos serán rechazados, como ya hemos enseñado. Luego al final de todo, los que no están escritos en el libro de la vida, y adoraron a Satanás serán resucitados (aunque la Biblia no dice esto) para ser juzgados. Apocalipsis 20:12-15. Aunque dice que los muertos fueron juzgados, es posible digo, no determinante, inferir que estos muertos resucitaron para recibir su condenación, la cual en sí misma, digo la condenación, establece una segunda muerte.
LA MAJESTAD DE SU VENIDA: Pedro dijo que había dado a conocer con autoridad el poder y la venida del Señor Jesucristo, porque fue testigo de Su Gloria, y citó el momento cuando Jesús fue glorificado por el Padre. Quizá Pedro pensó que habiendo visto esto, lo demás, es decir lo que sucederá en su venida,  tendría unas características semejantes. Podría ser parecido. Él dijo: (2 Pedro 1:16) Las escrituras nos dan testimonio de esta gloria que tendrá el Señor, cuando regrese.  Veamos algunas. El mismo Señor habló de esto: Enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta (Mateo 24:31); Pablo también dice que se tocará la trompeta, y que será la última (1 Co 15:52); La trompeta y la voz del arcángel se hará sentir (1 Tes 4:16); Marcos 13:26 y Lucas 21:27 dicen que vendrá en las nubes con poder y gran gloria.  Aunque los hombres con vestiduras blancas, que se pusieron al lado de los apóstoles en el día de su ascenso a los cielos, dijeron que así como se fue regresaría, es decir en medio de una gran sencillez, el relato de lo que hemos mostrado atrás, señala que su regreso será en medio una grandiosa majestad. Asimismo la venida del Señor es comparada con un relámpago horizontal (Mateo 24:27). Tal será su gloria, que semejante luz inundará a todo el universo, desde un extremo hasta el otro, llenándolo todo con Su Luz. Porque el Señor es la Luz.
No obstante esto, una parte de la adoración que tiene que ver con la gloria de su parusía, se desarrolla en los cielos. Esto lo leemos en Apocalipsis 1115-19. Allí dice:  

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.
Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo:
Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.
Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.
Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.

Sin duda que la venida del Señor será un evento de extraordinaria majestad.

LOS CIELOS SERÁN QUEMADOS: Pedro habla de esto en 2Pedro 3:12 donde dice: . En su presencia (Parusía) los cielos desaparecerán. Los cielos serán quemados y de esa manera deshechos. En Apocalipsis 6:14 dice Creemos que cuando los cielos sean quemados, deshechos o desvanecidos, la verdad de Dios podrá verse en los cielos. Es eso lo que dicen los versos copiados en el apartado anterior: Sin duda que este será un evento estremecedor, absolutamente impactante.
Cuando los cielos sean desvanecidos, y pueda verse lo que hay detrás de ellos, todo el mundo sabrá que Dios y Su Hijo Jesús, son la verdad, que realmente existen, y que además tienen el control de todo. Apocalipsis 6: 14-17 dice: < Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie? Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos(J) del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?>
Todo se verá en ese momento, y todos los que planificaron el control del mundo, los que se aliaron con Satanás, los que causaron la muerte de 5.000.000.000 de personas, los que sedujeron a otro gran grupo llevándolos a dejarse marcar, sabrán que Dios va a tomar venganza del asunto, y tendrán pánico. En Apocalipsis 19:17-18 habla de esto:

¡Cuantas cosas!!! La venida del Señor es un evento único, incomparable, inigualable. ¿Ha sacado cuenta de cuantas cosas han de suceder en ese momento? Quizá por eso escribió Malaquías que


He aquí un resumen de lo que sucederá durante la parusía, la venida del Señor.

  1. No será antes de la apostasía. Durante los días del antiCristo, debido a la maldad desatada contra el mundo, pero especialmente contra Israel y la Iglesia de Jesucristo, los muchos apostatarán de la fe, negando al Señor que les salvó, negando al Padre que les amó, y negando al Espíritu Santo que les guardó. Firmarán documentos, y hablarán públicamente blasfemando del Nombre, y no querrán reconocer ninguna relación con el Señor Jesús.
  2. Será llena de una luz gloriosa, como de un relámpago, que iluminará la tierra de oriente a occidente. Nos atrevemos a asegurar que será de un extremo del universo al otro. ¿La razón? Porque el Señor es la luz que ha vencido a las tinieblas. La noche que representa al pecado, será abolida por el día (sin sol, solo la gloria de Dios).
  3. Se producirá la resurrección de los que han muerto en Cristo, la transformación de los cuerpos de los que están vivos, pasando de un cuerpo de muerte por causa de la concupiscencia, a un cuerpo glorificado semejante al de Cristo. Todos serán arrebatados para encontrarse en las nubes con el Señor.
  4. Luego del encuentro con el Señor, el próximo paso es el tribunal para pasar por el juicio. Toda la iglesia será juzgada en ese momento, y serán puestas las ovejas a la derecha y los cabritos a la izquierda. Esto significará que algunos serán rechazados yendo al infierno, y otros serán aprobados pasando a vida eterna.
  5. Será entregado el galardón, el premio prometido para aquellos que guardaron la fe. Aquellos que soportaron la prueba, y nunca se dejaron macar por la bestia. Al que hizo las obras que Dios preparó de antemano para él, y amó a sus hermanos, amigos y enemigos.
  6. Los cielos serán deshechos, mediante fuego. Se desvanecerán, dando a entender con esto que se descorrerán como una cortina, descubriendo todo lo que está detrás de ellos. Se verá al Padre y al Hijo, y nada de lo que ahora está oculto permanecerá oculto más tiempo.
  7. Otros momentos conectados con su venida son: un gran terremoto, y cuerpos celestes que caerán sobre la tierra. Además de esto el sol se oscurecerá y será un tiempo de oscuridad sobre la tierra. La luna se pondrá roja como la sangre.
  8. Además de todas estas cosas, con Su Venida (Parusía) se prepara el momento para el gobierno de Jesús sobre la tierra. Después que la iglesia sea juzgada, con los que hayan salido victoriosos vendrá el Señor a la tierra a gobernarla. Se sentará en Jerusalén y desde allí ejercerá autoridad. Esto no lo hará solo, sino que los suyos también gobernarán. 

sábado, 7 de enero de 2012

LA CONVERSIÓN DE ISRAEL:


 Hasta ahora Israel, como nación, se mantiene en el primer pacto hecho por Dios con Abraham, habiendo desconocido a Jesús como su Señor. El mismo Jesús les dijo: !!Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados!!!Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! He aquí vuestra casa os es dejada desierta.  Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor (Mateo23:37-39). . Es decir el Señor Jesús les dejo muy claro que la próxima vez que Le vieran, sería cuando estuviesen en capacidad de reconocerle como el enviado de Dios Padre.
El amor de Dios por Israel es tan grande que no les va a dejar fuera de sus bendiciones, y de la vida eterna que Él preparó. Pablo se hizo esta pregunta: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? (Romanos 11:1). Y luego el mismo responde diciendo: En ninguna maneraNo ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. Esta es la verdad, que Dios no ha desechado a su pueblo de origen, que es Israel, de donde vino Jesús. Sin embargo la mismo Biblia asegura que fue Dios mismo quien les motivó esta actitud; digo la de no reconocer a Jesús…como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. Tendríamos que hacernos, entonces, la pregunta: ¿Y por que Dios hizo esto? Muy sencillo con la venida de Jesús, se abrió un camino nuevo al cielo, y el que le reconociera sería salvo. Si Israel hubiese creído, todo habría terminado, Israel sería salvo, pero el resto del mundo se hubiese perdido. Miles de millones estarían en el infierno. Pero Dios dejó un espacio en el tiempo, para que todas las personas que Le aman, pudiesen entrar. El Señor advirtió acerca de esto cuando dijo: También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. (Juan10:15-17) Ese rebaño al que se refería el Señor era, o lo constituían, los gentiles. Pablo se extendió un poco más cuando dijo: Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas,  para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz. (Efesios 2:13-15). El Señor no dejó a los gentiles sin salvación y Pablo dijo esto: Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su trasgresión vino la salvación a los gentiles. (Romanos 11:11) y luego añade la declaración mas contundente de todas: Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo… (Romanos 11:25,26). Es decir, el espacio en el tiempo que Dios abrió, fue para dejar entrar a los gentiles. La totalidad de gentiles que han de entrar. Luego que los gentiles hayan entrado, Israel será salvo.
¿Cómo sucederá esto? Porque hasta ahora Israel ha permanecido duro de corazón en contra de Jesús, a quien le dan los más terribles adjetivos.  ¿Qué sucederá que hará que Israel se vuelva hacia Jesús? La respuesta es la guerra que se desatará contra ellos, de la cual hablamos al comienzo, que está profetizada y que en no mucho tiempo ha de suceder. Tal será la crueldad desatada desde los países vecinos en contra de Israel, que en su desesperación verán a Jesús. Pero no será una visión espiritual, sino absolutamente literal, es decir en la carne. La guerra contra Israel se agravará con la llegada del hombre de mega maldad, al que llaman el anticristo, el hijo de perdición, el hombre de pecado. El sitio a Jerusalén será una de las cosas más ominosas conocidas. La toma de Jerusalén implicará que lo tradicional será eliminado; todas las formas de vida de Israel que han sido traídas de generaciones serán eliminadas, de una vez. El culto que los hebreos han desarrollado para honrar a JHWH, no podrán continuarlo. Joel habla de esto: Desapareció de la casa de Jehová la ofrenda y la libación; los sacerdotes ministros de Jehová están de duelo…Ceñíos y lamentad, sacerdotes; gemid, ministros del altar; venid, dormid en cilicio, ministros de mi Dios; porque quitada es de la casa de vuestro Dios la ofrenda y la libación. (Joel 2:9,13). Daniel habla de esto: a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. (Daniel 9:27). Pero no conforme con esto introducirán lo que la Biblia llama la abominación desoladora. Pensamos que esta abominación desoladora será una estatua de Baphomet, o algo así. Recordemos que un hecho paralelo sucedió en el año 70 con la invasión del ejercito romano comandado por el general Tito, quien habiendo entrado en Jerusalén, la asoló, entró en el templo y colocó allí una estatua de los dioses griegos, por orden de Antíoco Epífanes, a la sazón emperador romano para la época. Este hombre tiene la tipología del hijo de perdición. Baphomet es la representación de Satanás más conocida, que consta de un macho cabrío, con cuernos pronunciados, sentado sobre un trono. El Señor alertó sobre este momento cuando dijo: Pero cuando veáis la abominación desoladora  de que habló el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda a la casa, ni entre para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa. Mas!!Ay de las que estén encinta, y de las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno; porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá (Marcos 13:14-19). Daniel dice que el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Este príncipe será el hijo de perdición, el cual sucumbirá con inundación. Este verso dice que las devastaciones serán hasta el final de la guerra, lo cual implica que solo poniendo fin a la guerra, se terminará con los desmanes hechos por este hombre.
Así será como Israel creerá en el Mesías que les fue enviado hace 2016 años atrás. ¿Qué es lo que sucederá? Veamos. Cuando los excesos del anticristo lleguen a su máxima expresión sucederá esto: Un gran terremoto sacudirá la tierra. Luego el sol se oscurecerá y la luna se volverá roja, como de sangre. Luego una lluvia de cuerpos celestes, de diversos tamaños, caerán sobre la tierra causando grandes destrozos. El mar se agitará y las grandes olas invadirán los continentes, arrasando con ciudades enteras, y borrando por completo las islas de los mapas. Una nueva conformación de continentes habrá en la tierra. Sobre esto escribió Lucas: y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas (Lucas 21: 25,26). Después de esto dice Apocalipsis 6: 14 Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. Aunque Apocalipsis usa el término desvanecer, Pedro es aún más dramático y dice: Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. (2 Pedro3:9-11). Los cuerpos celestes invadirán la tierra y ardiendo caerán sobre las ciudades, destruyéndolas con fuego. Pero los cielos mismos se quemarán, y entonces desaparecerá el velo que ahora tenemos.
El cielo se desvanecerá debido al fuego que lo azotará. En ese momento toda la verdad de Dios podrá ser vista. Todo lo hasta ahora oculto será manifestado, y se podrá ver a Dios mismo y a Jesús, sentados sus tronos. Esto lo verá Israel. Apocalipsis es tan detallado en esto, que habla de que los poderosos de la tierra, entre ellos seguramente la gente del NOM, verán el rostro de Jesús, como Cordero, enojado hasta el extremo, Ellos querrán esconderse y hasta morir, pero no podrán. Esto dice Apocalipsis: Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos  del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie. (Apocalipsis 6:15-17) Todo el mundo podrá ver esto, e Israel también le verá. Y dondequiera que haya un judío podrá ver el rostro de Jesús, y le reconocerá como aquel en quien nunca creyeron, pero que vino al mundo a salvarle. Esto es lo que dice Zacarías: Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito. En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadadrimón en el valle de Meguido. Y la tierra lamentará, cada linaje aparte; los descendientes de la casa de David por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Natán por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Leví por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de Simei por sí, y sus mujeres por sí;  todos los otros linajes, cada uno por sí, y sus mujeres por sí. (Zacarías 12:10-14)
En ese momento verán a Jesús y creerán que Él fue el enviado de Dios, y entonces dirán: Bendito el que viene en el nombre del Señor (Mateo23:39), porque le verán en la nube viniendo a buscarles junto a la iglesia, los dos rediles que serán uno y tendrán un solo pastor.

LA VENIDA DEL SEÑOR: Justo al momento de creer Israel y convertirse a Jesús será el final. El Señor Jesús dijo: Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca. (Lucas 21: 28). Que Israel crea en el Señor termina el ciclo de la gracia. Ya no habrá para que esperar más, porque los gentiles habrán ocupado su lugar en toda su plenitud, y con la conversión de Israel ya las puertas se preparan para ser cerradas. De la estructura presentada en los evangelios encontramos el orden. Por ejemplo Lucas 21: 26 habla de la situación en la tierra debido a los acontecimientos extremos que ya hemos citado. En la tierra el gobierno del anticristo con su terrible opresión a todos los pueblos del mundo, pero principalmente su persecución a Israel y a la iglesia, y en los cielos sucediendo cosas terribles como nunca vistas. En ese momento dice la Biblia: Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube(D) con poder y gran gloria. (Lucas 21:27). Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias que están en los cielos serán conmovidas. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes  con gran poder y gloria. Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo. (Marcos 13:23-27). E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. (Mateo 24:29-31). 

GRETA THUMBERG

Esta reseña fue escrita por Tabhita Within para "Medium-Ambiente", para The New York Times El viernes 15 de marzo de 2019, 1...