HALLOWEEN

Es una contracción [/ˌhæl.əʊˈiːn/] de una frase escrita en anglosajón, que significa “all Hallows' Eve”, o “la víspera de todos los santos”. Su origen se remonta al pueblo de los celtas, quienes acostumbraban celebrar el día de samhain el final de la cosecha. Según recojen algunos por ahí, la iglesia inicial (del primer siglo) tenía la práctica (¿?) de conmemorar a los hombres y mujeres mártires del cristianismo, quienes morían en la persecución de Roma, y por ello se instituyó (por la Roma del Vaticano) una celebración de “todos los santos”.
Según lo que algunos recogen, esta “festividad” era celebrada el domingo antes de Pentecostés,  que suele ser alrededor del mes de mayo. La iglesia romana activó un mecanismo que había usado en otros momentos (como por ejemplo el 25 de diciembre) y sincretizó la fiesta de samhain, con la de todos los santos, trasladándola desde mayo al primero de noviembre.
En el samhain, los celtas celebraban el tiempo de finalizar las cosechas . Sin embargo Wikipedia escribe la siguiente aclaratoria: “Samhain significa «Fin del Verano» y …es una intervención mágica donde las leyes mundanas del tiempo y el espacio están temporalmente suspendidas y la barrera entre los mundos desaparece. Comunicarse con antecesores y amores fallecidos es fácil para este tiempo”. Es por consiguiente una actividad no natural, sino que tiene un marcado énfasis en lo paranormal.
Los celtas creían que en estas fechas, la línea que divide el plano natural del mundo de los vivos se desvanecía, y se abrían portales dimensionales que permitían comunicar al mundo de los muertos y pasar de un lado a otro. En consecuencia este día se reunían los vivos para invocar a los muertos que amaban, para un reencuentro momentáneo. Para protegerse de espíritus malos se vestían con máscaras y trajes, y así quedar escondidos.
SINCRETISMO ROMANO: Fueron [1].  De esta manera la iglesia católica incluía una festividad absolutamente pagana, en el tiempo de sus propias festividades.
TRUCO O TRATO: Entre los celtas había una tribu conocida como los druidas. [2].
ASIMILACIÓN: Esta creencia fue rápidamente incorporada a las culturas anglosajonas, convirtiéndola en una tradición del pueblo. Es así que en los primeros años del siglo XX tal costumbre fue afirmándose, y con la llegada del cine popular se extendió a otros países. En la fecha actual las actividades de disfrazarse y pedir alimentos se han fundido en una, teniendo a los niños como principales protagonistas. Disfrazarse para burlar a los espíritus malos, es hecho por los mismos espíritus malos que quedan representados por la persona disfrazada, quedando todo encerrado en un misma esfera paranormal. 
EL PACTO: Al colocarse el disfraz y salir a la calle a hacer pactos de “truco o trato”, el participante invoca a los demonios celtas sobre sí mismo, quedando de esta manera pactado. De eso no podrá escapar jamás, a menos que tal pacto sea roto por medio de un pacto más poderoso, de salvación con el Señor Jesús.
SAMHAIN ES SATANÁS: La festividad  céltica de fin de la cosecha invocaba al demonio de la muerte o Samhain. Este personaje aparece en el Targum Pseudo Jhonatan como el ángel que se aparece a Adán y a Eva para tentarles a comer del fruto prohibido. Samhain es uno de los nombres con que se describe al demonio o diablo.  
RITUAL DE MUERTE: La fiesta de Samhain (31 de octubre) tenía como fin agradar a este demonio poderoso, dueño del infierno y carcelero de los muertos para que, no interviniera sobre la vida ni las cosechas, de los participantes. Es así que en principio ofrendaban alimentos, después la vida de animales, y por último la vida de seres humanos, especialmente niños.
Se sabe que durante esta celebración desparecen millones de bebés en todo el mundo, así como jovencitas o doncellas, quienes son sacrificadas en honor a Sanhaim. La festividad céltica, de esta manera, pasó a ser un ritual demoníaco en honor al diablo, y aunque muchos no logran ver esta verdad, no por ello no se cumple. Es sabido que, los rituales de este día se celebran en parajes, bosque y todo lugar apartado, para no ser visto de las gentes, y sólo porque algunos valientes han logrado penetrar se ha podido conocer lo que sucede.  
En consecuencia Halloween no es una festividad simpática y agradable, parte de las tradiciones, sino un ritual demoníaco que involucra a los participantes, y los ata al demonio donde se origina. Los niños y adolescentes, así como sus padres, quedan como esclavos y lacayos del demonio para siempre, a menos que, como ya hemos dicho, tal enlace sea roto por el Señor de la salvación, Jesús el Hijo de Dios. 
Desde hace muchos años se ha podido conocer el verdadero trasfondo de la fiesta de Halloween o de Samhain, al ser publicado en la inernet, el calendario satánico y más específicamente el que rodea a estas fiestas. 

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