IDOLATRÍA:


Tener un ídolo albergado en el corazón, no tiene el mismo ámbito de acción que en la época de Moisés, cuando el Señor le dio las tablas de la Ley. Sin embargo idolatría sigue siendo idolatría. En esta época tan peligrosa, cuando la tecnología ha hecho posible que sepamos en el mismo instante lo que sucede en cualquier lugar del mundo, la posibilidad de crear ídolos es muy fácil.
La prensa (periódicos, revistas, folletos, etc), la televisión, la Internet y el cine han ayudado a construir toneladas de ídolos en los últimos cien años, porque el concepto de idolatría les ha alcanzado. Un ídolo no es exclusivamente aquel que ocupa el lugar de Dios, en nuestro corazón e intelecto, sino es aquel a quien las masas (o el individuo) dirige palabras de exaltación y alabanzas.
Ídolos hay por doquier. Se han hecho ídolos de deportistas, de cantantes, de políticos, y aún se han hecho ídolos de personas de buen proceder. El ídolo sustituye a Dios en cuanto a devoción, pero también en cuanto a atracción. La idolatría la desarrolla Satanás mediante el encantamiento. La gente dice de alguien (o de algo): “me encanta”, lo cual viene a ser litarlamente cierto. Artistas del mundo como Lady Gaga, Beyonce, Madonna, Don Omar, Wisin y Yandel y Calle 13 por nombrar algunos, disfrutan de popularidad porque a Satanás le conviene. La letra de sus canciones, sus movimientos sensuales, su carácter provocador y sus vidas disipadas sirven de modelo a un mundo que se satisface en el placer sensual de la carne, y al demonio le sirve, porque promueve, a gran escala el pecado.
Esto es, ni más ni menos, 666, o número de la bestia. Ha sido el propósito de Satanás el colocar al hombre en el puesto, o lugar de Dios. El 666 es la trinidad humana, es decir “hombre, hombre, hombre”, en lugar de Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es Dios desplazado, y el hombre puesto en el lugar de Dios.   
Ciertamente en el reino de Dios también hay idolatría. Claro que sí. Lamentablemente si. En los últimos veinte años, la idolatría en la iglesia de Jesucristo ha ido creciendo, y cada vez más surgen más liderazgos, que se llevan los halagos y los aplausos. En esto hay que ser muy claros, el primer mandamiento y más importante de todos es “Oye Israel, el Señor tu Dios uno es. Y amarás al Señor de todo tu corazón, de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” (Deuteronomio 6: 4,5)
Alabar y glorificar al hombre, sea lo que sea que haga, y por muy bueno que sea, no está incluido en el mandamiento anterior. Alabar al hombre es ser parte del 666. Lo que hoy día se llama “ministerios” podrían ser muy peligrosos, si dentro de ellos se ha construido una idolatría. La Iglesia de Jesucristo, promociona “adoradores”, “pastores”, “hombres que hace milagros” con el mismo estilo que lo hace la gente del mundo. No hay ninguna diferencia.
Es lamentable escuchar a un cantante cristiano pedir un aplauso a “x o y” persona, simplemente porque le acompañó en alguna canción. Esto es idolatría. Esto es 666.
No hay ninguna razón para aplaudir a nadie, haga lo que haga. En la Biblia no hallamos ningún ejemplo de que se pidiera un aplauso para un hombre. A nadie se le dio gloria. Toda la gloria siempre estuvo dirigida al Señor.   
Pastores y líderes de iglesias, tendrán que entregar cuenta a Jesús por haber promovido la idolatría acá en la tierra, con lo cual le hicieron un servicio a Satanás. Hombres que se promueven a sí mismos con títulos rimbombantes como “Apóstoles”, u “hombre de milagros” o “adorador” o “profeta”, etc, buscando con ello ser adorados por multitudes. Hombres que dicen estar al servicio de Jesucristo pero no saben lo que es servir. Quieren ser grandes pero no saben  lo que es ayudar el pobre. Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. (Marcos 10:42-44). Este es el principio fundamental. El que quiera ser grande, que se humille. Pero esto no es lo que pasa. Lamentablemente no.
Pablo adelantándose a este tiempo escribió: Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.
Es lamentable leer que haya pastores en África, un país que se consume en la pobreza, donde cada día mueren cientos de niños por causa de la hambruna, considerados entre los más ricos del mundo, según publicó la revista FORBES (http://informe21.com/actualidad/los-pastores-mas-ricos-del-mundo-estan-africa-segun-revista-) el año pasado. Para estos el dios es el vientre, y su riqueza será el testimonio en su contra el día del juicio. Según la revista Forbes, el más rico de los cinco pastores del mundo éxito en la venta de sus pertenencias diversos productos, desde DVDs hasta libros y otros materiales creados por los líderes. Asimismo, no viven sólo de lo que reciben en sus iglesias con diferentes tipos de beneficios como las estaciones de televisión evangélica y las comidas rápidas. Mas Info: http://gospel.azumare.com/os-cinco-pastores-evangelicos-mais-ricos-do-mundo-sao-da-africa-e-pregam-teologia-da-prosperidade#ixzz1lhZa76Le.
El comercio forma parte de este 666 del cual hemos hablado, Ay de vosotros que diciendo que son cristianos, comercializan las cosas de Dios y obtienen dividendos de ello, empobreciendo a sus gentes, y, en cambio, llenándose ellos de dinero hasta reventar. ¿Cuáles de estos “hombre y mueres de Dios” podrían decir que no tienen adonde recostar su cabeza? Oh Dios cuanta diferencia hay con Jesús, quien se refirió a sí mismo como humilde y manso de corazón.
Hoy día hay “ministerios” que venden su “unción”. Nadie viaja sino obtiene un jugoso beneficio de ello. Ministerio para sanidad y restauración de la familia, que venden la entrada a $15. Diciéndolo con ironía: ¡Cuanta unción hay en esto!
La idolatría irá en aumento, pero del mundo esto se espera, porque el mundo está bajo el maligno (1 Juan 5:19), pero no de la iglesia. Venden a un cantante, como si estuviese de regreso el mismo Jesús. Bueno, con Jesús no hay esta devoción, porque si así fuera estuvieran investigando día a día acerca de las señales en el mundo acerca de su venida. Pero esto no pasa, con relación al retorno de Jesús  nadie habla, ni les interesa saber. Pero del cantante tal, o del “pastor” cual de ese si hablan, y cuentan los dias que faltan para su llegada.
Oh Dios, perdónanos por esta idolatría ¡ Perdónanos por no amarte como debiéramos ¡

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