CAPÍTULO 2: EL LIBRO DE LOS SELLOS


Vamos ahora a demostrar que el orden en que fue escrito el Apocalipsis, habla también, de una secuencia lógica que narra como la llegada del antiCristo antecede a la segunda venida del Señor, o Parusía.
Hablaremos del libro de los sellos.

Primer sello: Dice así: Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer. (Ap 6:2)
Este sello se refiere a la llegada del antiCristo. Algunos dicen que este sello se refiere a Jesús en su regreso, pero esto es imposible. Primero, porque los sellos posteriores son intensos, dramáticos e implican un gran mal. Lo segundo es que al Señor Jesús nunca se le asocia con un arco, sino con una espada. El arco es propio de Satanás quien acostumbra a lanzar flechas, encendidas para destruir quemando. Jesús nunca usa arco, porque él no ataca desde lejos. Jesús peleó, y pelea cuerpo a cuerpo, como lo hacen los valientes.
La venida de Jesús a la tierra aparece en el capítulo 19 de Apocalipsis, y si nos detenemos allí, vamos a ver la diferencia entre uno y otro.
Este sello coincide con los evangelios de Mateo (24), Marcos (13) y Lucas (21), en cuanto a la aparición de las señales. En cada uno de ellos, según hemos explicado en el capítulo anterior, lo primero que aparece son los Cristos. Usted podría preguntarse porque el Señor habla de varios Cristos, y acá en los sellos aparece sólo un jinete.
Lo que pasa es que en los tiempos de la aparición del antiCristo serán mostradas, en los cielos, imágenes de varios Cristos (porque regiones del mundo esperan el propio Cristo) según la zona del mundo donde sea la proyección.
Es así que al mundo musulmán le será mostrada la imagen del Mahdi, a la región de los Himalayas, zonas de la India, y al Tibet le será mostrado el Maitreya. En América del centro (México, por ejemplo) y en toda región esotérica aparecerá el Bolon Yokté. En Israel se mostrará al Mesías, Al mundo cristiano y católico se aparecerá una imagen de Jesús.
De esa forma se da cumplimiento a la profecía dada por el Señor Jesús, pero en realidad a pesar de que estos Cristos de los evangelios toman varias representaciones, al final es el mismo. Es el antiCristo. En cada religión se aparecerá y dirá que él es el esperado del mundo.
Y como se mostrará acompañado de poderes sobrenaturales, que su padre el diablo le ha dado, al punto “que hace descender fuego del cielo”, todos le creerán.

SEGUNDO SELLO: LAS GUERRAS:
Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira. Y salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada. (Ap 6:3,4)
La espada es señal de combate, de guerra. Este caballo viene a quitar la paz de la tierra, y por medio de guerra hará que se maten unos y otros. Su color rojo (bermejo) simboliza la sangre, la cual será derramada, en grandes cantidades, durante este tiempo.
Este sello coincide, sin ninguna, duda con la profecía de la guerra dada en los evangelios, ya mencionados.
Lo que se podría denominar la tercera guerra mundial ya está en progreso. Esto fue planificado por los Illuminatis – masones, desde finales del siglo XIX, quedando como evidencia de ello la carta de Albert Pykes a Giuseppe Manzini. En este documento se expresa el propósito de los masones (ellos dos eran grado 33) de crear tres grandes guerras, de las cuales han sucedido 2, faltando la que sería provocada mediante un enfrentamiento entre Judíos y musulmanes. Actualmente (julio de 2012) se espera que de inicio a la confrontación bélica entre Israel e Irán, lo que supondría la incorporación de una gran cantidad de naciones en el mundo.

TERCER SELLO: EL HAMBRE. LA CRISIS ECONÓMICA.
Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino. (Ap 6:5,6)
Los evangelios también hablan del hambre que habrá en el mundo. Aquí es necesario referenciar esta porción contra lo dicho por Joel 1. Todo el primer capítulo de este libro habla del hambre que azotará al mundo. Lo escrito por Joel corresponde con el tiempo de la invasión a Israel por parte del eército del antiCristo. ¿Por qué decimos esto? ¿Por qué lo aseguramos con tanta decisión? Por lo que dicen los versos 9 y 13: Desapareció de la casa de Jehová la ofrenda y la libación; los sacerdotes ministros de Jehová están de duelo… Ceñíos y lamentad, sacerdotes; gemid, ministros del altar; venid, dormid en cilicio, ministros de mi Dios; porque quitada es de la casa de vuestro Dios la ofrenda y la libación. Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová. Este momento cuando desaparezca de la casa de Jehová la ofrenda y la libación se refiere a cuando sea suprimido todo servicio de adoración a Él, lo cual ocurrirá durante el gobierno del Nuevo Orden Mundial y su lacayo el antiCristo.
Daniel mencionó este asunto cuando dijo: “…a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda”. (Daniel 9:27) Es precisamente en ese tiempo, es decir cuando el antiCristo suprima toda forma de adoración a Jehová que será sembrada el hambre en el mundo. Esto lo expresa Joel de la siguiente manera: El campo está asolado, se enlutó la tierra; porque el trigo fue destruido, se secó el mosto, se perdió el aceite. Confundíos, labradores; gemid, viñeros, por el trigo y la cebada, porque se perdió la mies del campo. La vid está seca, y pereció la higuera; el granado también, la palmera y el manzano; todos los árboles del campo se secaron, por lo cual se extinguió el gozo de los hijos de los hombres… ¿No fue arrebatado el alimento de delante de nuestros ojos, la alegría y el placer de la casa de nuestro Dios? El grano se pudrió debajo de los terrones, los graneros fueron asolados, los alfolíes destruidos; porque se secó el trigo. !!Cómo gimieron las bestias! !!cuán turbados anduvieron los hatos de los bueyes, porque no tuvieron pastos! También fueron asolados los rebaños de las ovejas. A ti, oh Jehová, clamaré; porque fuego consumió los pastos del desierto, y llama abrasó todos los árboles del campo. Las bestias del campo bramarán también a ti, porque se secaron los arroyos de las aguas, y fuego consumió las praderas del desierto. (Joel 1:10-12).
La gente que maneja los hilos de poder en el mundo, controlarán a los pueblos por medio del hambre, y esto porque pueden cerrar el comercio ya que los organismos multilaterales les pertenecen.

CUARTO SELLO: LA MUERTE PERSIGUE A LA HUMANIDAD.
Esto es lo que dice este sello: Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra. (Apocalipsis 6:7,8)
Esta espada que aparece acá no implica guerra entre países, porque esto ya fue descrito en el segundo sello. Esta espada se refiere a la violencia que será desatada sobre la tierra, por las fieras que la pueblan. Los órganos serviles del Nuevo Orden Mundial perseguirán a todos los que no acepten ser marcados, y les darán muerte. Millones de muertes habrá sobre la tierra que se originaran en las fuerzas represivas de los gobiernos, entiéndase principalmente los militares, siguiendo con los órganos represivos y de control de cada país.
El poder para ejercer el control del Nuevo Orden Mundial sobre cada nación, vendrá por medio del comercio. Una vez declarada la crisis económica que sobrevendrá por causa del tercer sello, ellos procederán a controlar la economía de cada país, mediante la imposición de un sistema económico ajustado a su medida. Esto no será problema para ellos dado que manejan los órganos multilaterales como bancos mundiales (FMI, BM) y centros de intercambio económico (como el OMC, OCDE, etc).
Los que no quieran someterse a este control serán asesinados. Los padres que quieran ser valientes en defender su fe en Jesucristo verán como les arrebatan a sus hijos de sus manos, para ser asesinados. La espada será la violencia que será desatada.

La mortandad vendrá por medio de epidemias. Las epidemias serán generadas en laboratorios. Virus hasta ahora desconocidos invadirán los aires, y las gentes en multitudes se contagiarán, y quedarán expuestos a una muerte segura. Pero esto no queda allí sino que los gobiernos en el mundo, arrodillados frente el Nuevo Orden Mundial comandado por los Illuminais – masones, desarrollarán vacunas para “sanar estas enfermedades”. Y los gobiernos decretarán cuarentenas, y las gentes serán obligadas a vacunarse. Pero en la vacuna estará la muerte más rápido que en la misma enfermedad. Millones morirán por esta causa.
El verso que hemos leído habla que la cuarta parte morirá por causa de este drama mundial, lo cual implicaría unos 1.775.000.000 de personas según la cuenta actual. Sin embargo la cantidad que finalmente moriría incluyendo la guerra sería de 4.733.333.333, según la cuenta que nos da Zacarías 13:8. Allí dice: Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos terceras partes serán cortadas en ella, y se perderán; mas la tercera quedará en ella.
Cuando La Biblia dice mortandad, es porque será mortandad. Así define el diccionario el término mortandad: Multitud de muertes causadas por fenómenos naturales o ratifícales; como epidemias, cataclismos, guerras.
Así será en tiempos del cuarto sello.

QUINTO SELLO: LAS ALMAS DE LOS MUERTOS POR CAUSA DE CRISTO.
Así dice este sello: Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.
De la mortandad de la que habla el versículo anterior habrán muchísimo santos (cristianos fieles). Estos son mostrados acá en este sello. Las palabras son muy claras: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y a esto le añadimos el propio testimonio de esta palabra: las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían.
Este sello no aparece en los evangelios citados, que hablan acerca del tiempo del fin.

SEXTO SELLO: EL CAOS DEL COSMOS:

En este sello comenzamos a ver la venganza que Dios desatará sobre la tierra como consecuencia del daño que causaron los hombres, sobre este planeta y que aumentará en el séptimo sello. Las características de este sello son realmente extraordinarias. Leamos lo que dice.
Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?
Enumeremos las cosas que han de suceder, durante el sexto sello.
1. Un gran terremoto
2. El sol se oscurece
3. La luna toma el color de la sangre
4. Las estrellas del cielo caen sobre la tierra.
5. El cielo se desvanece
6. Las inundaciones producto del cataclismo causado por las estrellas que caen sobre la tierra, hará desaparecer las islas y los montes. La configuración del mundo cambiará.
7. Los hombres de poder sobre la tierra podrán ver a Dios Todopoderoso y a Jesús Su Hijo como Cordero, y se llenarán de pánico, hasta el punto de que querrán la muerte, pero no podrán morir. Ellos interpretan este momento como el día de la ira del Cordero, que no es el mismo día de la ira del Padre. Mas de la ira del Cordero se verá en el séptimo sello.

El sexto sello es el final del gobierno del anticristo, y junto con las 7 trompetas anuncian la segunda (y única) venida del Señor. Al final de las 7 trompetas regresa el Señor Jesús, a buscar a sus Santos, para el juicio de la iglesia.
Este sello coincide con Mateo 24: 29 que dice: E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. (Cfr, Marcos 13:24,25; Lucas 21:25).

CONCLUSIÓN: Los seis sellos coinciden en el orden con los evangelios mencionado de mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21, lo cual confirma lo expuesto hasta ahora. El primer sello que es la llegada del anticristo, los sellos 2,3 y 4 que hablan de las guerras, el hambre y las epidemias, y el sexto sello que hablan de los acontecimientos en el cosmos aseguran por el orden en que han sido expuestos, que le anticristo será primero que el Señor Jesús.

EL SEPTIMO SELLO: El séptimo sello marca el retorno del Señor. ¿Por qué decimos esto? Porque La Biblia asegura que Jesús regresará a la final trompeta (1 Corintios 15:52) la cual es la séptima, ya que después de esta no hay más trompetas en Apocalipsis. Pero veamos que dice la porción en Apocalipsis correspondiente a la séptima trompeta:
El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra. Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.
A pesar de que esta porción no dice expresamente que Jesús está regresando a la tierra, por medio del argumento expuesto se puede inferir que si, efectivamente, está tratando este asunto. Por ejemplo: Usted sabe que el diablo dice ser poseedor de los reinos de este mundo, al menos eso se deduce de lo que le dijo al Señor Jesús en la tentación en el desierto: “Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo, y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorareis” (Mateo 4: 8,9)
Hasta ahora los reinos de este mundo siguen “perteneciendo a Satanás”, solo cuando el Señor Jesús regrese los reinos volverán a ser de nuestro Dios. Indudablemente que la victoria de Jesús sobre la muerte abrió esta posibilidad, pero su concreción será en Su Venida.
Otro punto importante es el comentario que hacen, en adoración, los 24 ancianos. Ellos dicen: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. Sin duda que se refiere al gobierno de 1000 años del Señor Jesús, mediante el cual se da inicio al gobierno eterno de Dios. Después que Jesús regrese e inicie el gobierno de 1000 años, no regresará más Satanás al control del mundo. Después que el gobierno de 1000 años pase, el diablo será soltado y reunirá a las naciones (airadas) en el Valle de Megido, donde se desarrollará la última batalla. Después de esto, serán destruidos los cielos y la tierra, y serán creados los nuevos cielos, y la nueva tierra adonde El Padre reinará. Esto sin duda alguna es una confirmación de que el séptimo sello, y la última trompeta se refieren al regreso eterno de Jesús de Nazareth.  

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