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Mostrando entradas de agosto, 2023

LOS ESCRITOS DE ENOC Y SU PERTINENCIA. CAPÍTULO 21

  LA PRISIÓN DE LOS ÁNGELES REBELDES Antes de entrar en el detalle de la lectura, recordemos que un gran grupo de todos los ángeles que DIOS creó, se rebelaron en contra de ÉL. Por ejemplo, Apocalipsis 12 nos dice que el número de ellos es de la tercera parte de toda la creación. También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; 4 y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra . (Apocalipsis 12.3,4) Recordemos también, que la rebelión de estos ángeles se manifestó al hacer acuerdo con los satánes, como nos dice Ezequiel 28. Con la grandeza de tu sabiduría en tus contrataciones has multiplicado tus riquezas; y a causa de tus riquezas se ha enaltecido tu corazón . (Ezequiel 28:5) Igualmente, A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las

PRIMER LIBRO DE ENOC Y SU PERTINENCIA | CAPÍTULO 20 | LOS ÁNGELES DE LA PRESENCIA

En esta porción Enoc nos va a describir a los 7 ángeles de la Presencia; es decir, aquellos que pueden estar delante de DIOS y pueden ver su rostro. Así nos enseñó el Señor Yahshúa, quien dijo: Cuídense de no menospreciar a uno de estos pequeños, porque les digo que sus ángeles en el Cielo ven constantemente el rostro de mi Padre que está en el Cielo . (Mateo 18:10) Enoc no solo nos da sus nombres, sino que también nos dice sobre qué cosa están asignados, cuál es su labor. Escuchemos He aquí los nombres de los santos ángeles que vigilan: 1.      Uriel, uno de los santos ángeles, llamado el del trueno y el temblor. 2.      Rafael, otro de los santos ángeles, el de los espíritus de los humanos. 3.      Ra'u'el, otro de los santos ángeles, que se venga del mundo de las luminarias. 4.      Miguel, otro de los santos ángeles, encargados de la mejor parte del la humanidad y del pueblo. 5.      Sariel, otro de los santos ángeles, encargado de los espíritus de los h

PRIMER LIBRO DE ENOC Y SU PERTINENCIA. CAPÍTULOS 18 Y 19

Enoc está recibiendo un tur que lo está llevando a conocer lugares extraordinarios nunca vistos, ni descritos. Y él, pluma y papel en mano, lo escribe para contarnos acerca de lo que ve. Enoc tuvo el privilegio de ver “el camino de los ángeles” y el final de la tierra y de los cielos. Luego tuvo oportunidad de ver dos “sietes” muy importantes. Primero ve “las siete montañas” y sus característica y luego ve el lugar adonde estarán las “siete estrellas“ reprobadas. Es notorio y sin duda nos dice mucho este número siete, porque es el número de cabezas que tiene el dragón, que es Satanás y diablo; relato que aparece en Apocalipsis 12. El sitio final de la tierra y los cielos es el lugar preparado para los ángeles rebeldes caídos, conocidos como estrellas y poderes de los cielos. Escuchemos lo que tiene que decirnos Enoc y que aparece en estos textos. Vi los vientos que sostienen las nubes sobre la tierra; vi los caminos de los ángeles; vi en los confines de la tierra el firmame

PRIMER LIBRO DE ENOC, CAPÍTULOS 17 (completo) Y 18 (del 1 al 5)

  Los siguientes capítulos están llenos de un gran misterio. No es posible tener  certeza acerca de en cual lugar se halla Enoc, pero podríamos presumir que está en los lugares invisibles al ojo humano; es decir aquellos donde moran los seres superiores.  Asumimos que Enoc está siendo llevado en una especie de tur, con la intención de mostrarle los recintos celestiales. Él ve cosas extraordinarias y, como puede, las describe.  Escuchemos Después me llevaron a un sitio cuyos habitantes son como el fuego ardiente, pero cuando desean aparecen como humanos. Me llevaron a la casa de la tempestad, sobre una montaña cuya cima tocaba el cielo y vi las mansiones de las luminarias y los tesoros de las estrellas y del trueno, en los extremos del abismo donde están el arco de fuego, sus flechas y carcaj, la espada de fuego y todos los relámpagos. Luego me llevaron hasta las aguas de vida y hasta el fuego del occidente, el que recogió todas las puestas de sol. Llegué hasta un río de fuego cuy