LO QUE PASO EN EL PRINCIPIO (PARTE I)
Las Sagradas Escrituras no muestran el asunto de forma
abierta, pero nos ha dejado señales a lo largo del camino, para entenderlo.
Ciertamente Moisés escribió en Génesis 1:1 que en el principio creó Dios los
cielos y la tierra. Pero hay un principio antes de este principio, acerca del
cual no nos contó Moisés. De hecho lo que conocemos acerca de lo que sucedió antes,
va mucho más allá de lo que nos contó el patriarca.
Pero empecemos por lo que nos dijo Moisés y luego vayamos
poco a poco deshilando la historia. EL 1.1 de Génesis nos dice lo que ya
escribimos, Dios creó los cielos y la tierra. Luego añade que la tierra estaba
desordenada y vacía, y que las tinieblas cubrían la faz de la tierra. No está
mal que nos preguntemos por qué el Dios del orden creó una tierra desordenada.
Por qué el Dios de la luz, creó una tierra en tinieblas y por qué el Dios que
lo llena todo en todo, creo una tierra vacía.
La razón que lo explica todo es que el principio de Moisés,
no es el verdadero principio. Entonces ¿cuál es?
EL PRINCIPIO DEL PRINCIPIO: Ciertamente Dios no tiene
principio (ni fin). Eso lo sabemos. Pero lo que Dios ha hecho con relación a nosotros
marca el comienzo de nuestra historia. El principio más cercano, que podemos
asumir como el principio que a nosotros nos interesa, lo presenta Ezequiel.
El verdadero principio es la creación de los ángeles. Esto
nos lo cuenta Ezequiel, relatando el momento en que el querubín grande y
protector (más tarde Satanás) fue creado.
En Edén, en el huerto
de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina,
topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y
oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en
el día de tu creación. (Ez 28:13)
El día en que fue creado hubo
fiesta en los cielos. Dios le llama querubín. Nos dice Wikipedia que querubín
significa “próximo”, y esto tiene que ver porque estaba al lado de Dios, por
ello también se les conocía como “Segundos”. Satanás (o Shemihaza) como le
nombra Enoc, no era solo un próximo (o segundo de Dios), sino que además era “grande
y protector”, lo cual nos da a entender que era quizá el “segundo” más poderoso
y fuerte.
Enoc nos dice que él estaba al
mando de todos los ángeles creados. Debió ser el primero de la creación angelical,
y los tamboriles y las flautas es una celebración que Dios inició para que el
se diera cuenta de su innegable importancia. Dios le amó desde el comienzo.
EL MONTE SANTO: La creación de
los ángeles ocurrió en un lugar, que las Escrituras nos definen como el Monte
Santo. Allí estuvieron ellos. Ese es el
mismo lugar donde Dios habita (porque si no como serían “segundos”), y que tan
claramente nos describe Enoc en su libro.
Tú, querubín grande, protector,
yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras
de fuego te paseabas. (Ezequiel 28.14)
LA PRIMERA CREACIÓN: En el Monte
Santo ocurrió la primera creación y allí estuvo el Edén. Y el querubín grande y
protector (Samael como le llama el Targum Pseudo Jonathan) fue el primero en
ser creado en este lugar. El querubín gozaba de una gran reputación, debido a
su hermosura y grande sabiduría. Complementaba esto las hermosas vestiduras
conque Dios le había adornado. Sin duda era el más imponente de todos los
ángeles de la creación. Su tamaño físico complementaba su gran poder. La
capacidad de “crear”, facultad que no tenían la mayoría de los ángeles, imponía
entre sus congéneres, su innegable autoridad.
LA TIERRA Y EL UNIVERSO AÚN NO
HABÍAN SIDO CREADOS: Y en consecuencia tampoco el hombre. Pero los
acontecimientos posteriores, apuraban su pronta creación. Lo que vino después
de la creación de Shemihaza (Samael y Satanás son también sus nombres) fue algo
tremendo que sucedió precisamente en el Monte de Dios.
Ezequiel e Isaías nos cuentan lo
que allí sucedió.
!!Cómo caíste del cielo, oh
Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las
naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las
estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré,
a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante
al Altísimo (Isaías 14.12-14)
El “Lucero de la mañana” (o Lucifer
como se diría en latín) se llenó de soberbia y quiso quitar a Dios de su Trono
de Gloria, y colocarse a Él mismo en ese lugar. Quiso él reinar junto las
estrellas (que son los ángeles creados junto a él) y establecer un gobierno
totalitario, usurpando el poder del Creador. El quiso colocarse sobre las
mismas alturas que el Padre, a quien con justicia se le conoce como El
Altísimo. Pero derribado fue a las más profundas estancias, es decir al Seol
mismo (lugar de los muertos).
Por cuanto se enalteció tu
corazón, y dijiste: Yo soy un dios, en el trono de Dios estoy sentado en medio
de los mares (siendo tú hombre y no Dios), y has puesto tu corazón como corazón
de Dios. (Ezequiel 28.2)
Aquello conque Dios Creador le había
dotado, fue la causa de su caída. Se vio tan hermoso y lleno de sabiduría, con
ascendencia sobre toda la creación que quizá pensó ¿para qué Dios? No hace
falta. A fin de cuentas yo también puedo crear. Así que mejor me deshago de Él
y me coloco en Su Lugar.
Esto vio el Padre y supo de
antemano que habría más lugar para este ángel rebelde, en el Monte Santo. Así
que decidió echarle. Pero… ¿Dónde le enviaría? Así que Dios decidió crear un
lugar para él… y creó la tierra. Pero este lugar debería hablar de Dios mismo y
de todo lo que Él es. Así que no solo creó la tierra sino que también hizo los
cielos y con ellos el universo entero.
Pero este tierra debía mostrar le
inmedible e incuantificable sabiduría de Dios. Así que la tierra debía contener
al ángel rebelde y a todos los ángeles que participaron con él en la
escaramuza. Y dado que esto representaba el primer pecado conocido y todo lo
opuesto al brillo de la Gloria de Dios, debía ser entonces un lugar de ausencia
de Gloria. Las tinieblas representan a un lugar de ausencia de Gloria, por ello
son oscuras, densamente oscuras. Así el pecado que es opuesto a la santidad de
Dios (el lugar de Su Gloria), vino a ser tinieblas.
El tiempo de desorden que alteró
la paz del Monte Santo, fue causado por la rebelión del querubín y por ello en
su nuevo lugar de habitación debía reinar el desorden. La tierra vino a ser un
lugar de desorden.
EL vacio que se generó en el
Monte Santo, fue originado por la rebelión. De esta manera la tierra fue un
lugar vacío.
DIOS DECIDE CREAR LA TIERRA QUE
HABÍA PENSADO: Y llamó a los ángeles que había creado para que vieran la
creación. Lo primero que llamó fue al abismo. Ese enorme vacío que va de un
extremo al otro de la creación, apareció de la nada. Y era tinieblas, densas
tinieblas. Luego llamó a la tierra.
Pero en la tierra solo había
mares. Esto es porque Dios vio anticipadamente los que sucedería al final de
los tiempos. Los mares representan a muchedumbres. Pero no solo gentes, sino
gentes que le adversan. Gente que le son enemigas. Y estas gentes serán guiadas,
enseñadas y conducidas por el querubín para ser sus enemigas. Esto lo vio Dios
de antemano.
Pero Dios advirtió que tales
gentes no harían su obra con absoluta libertad, sino que su Espíritu vigilaría
la obra de ellos, para redargüir y convencer de pecado. Por ello:
Y la tierra estaba desordenada y
vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios
se movía sobre la faz de las aguas. (Génesis 1.2)
La tierra que Dios hizo surgir de
entre las aguas simboliza a su pueblo, a sus escogidos. Por ellos el mar
siempre ataca con furia en el rompiente de las olas, a la arena de la tierra.
Pero nunca puede destruir a la arena. El mar representa a esa muchedumbre que
odia a Dios y a su pueblo, y el rompiente de las olas a la furia con la que
ataca al pueblo, pero siempre la arena permanece allí. Porque nunca podrá
destruirle.
Este es el principio del
principio. Lo que sucedió antes de que Dios decidiera crear los cielos y la
tierra, y es precisamente la causa de su creación. Dios creó la tierra no para
albergar al hombre (esto es algo que forma parte del castigo hacia el querubín,
el cual Dios Padre aumentaría después con la aparición del infierno) sino para
recibir a Shemihaza.
EL MOMENTO DE LA CREACIÓN: Job
nos habla de que en el momento de la creación, los ángeles (entre ellos el
querubín) la presenciaron. Job 38: 4,7 dice:
¿Dónde estabas tú cuando yo
fundaba la tierra?... Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se
regocijaban todos los hijos de Dios?
Los hijos de Dios y las estrellas
representan a los ángeles. Ellos estaban allí cuando Dios decidió crear el
universo y alababan toda la creación. Este texto es una comprobación de que los
ángeles fueron creados (o ya existían) antes de la tierra y el universo.
Con relación a las tinieblas dice
Job:
Cuando puse yo nubes por
vestidura suya, y por su faja oscuridad (v.9)
Y con respecto a la soberbia del mar
(que es la misma de los enemigos de Dios), dice el texto:
¿Quién
encerró con puertas el mar, cuando se derramaba saliéndose de su seno…Y
establecí sobre él mi decreto, le puse puertas y cerrojo, y dije: Hasta aquí
llegarás, y no pasarás adelante, y ahí parará el orgullo de tus olas? (v. 8,10 y
11).
…continuará
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